Separar los materiales
Separe mallas, placas, ánodos y virutas, y mantenga el metal limpio lejos de recubrimientos y adherencias. Registre aceites, sales o residuos químicos antes de embalar y no mezcle corrientes incompatibles.
Elegir tratamiento industrial
El titanio limpio puede dirigirse a una fusión conforme a su especificación; los recubrimientos o contaminantes requieren muestreo y un gestor autorizado. No aplique ácidos, polvos ni calor en la planta sin controles ambientales y de seguridad.
Preparar la recogida
Envíe fotos, peso, origen, descripción de la contaminación y cantidad. El operador autorizado define embalaje, transporte, muestreo y liquidación; no toda la chatarra de titanio sirve para el mismo producto final.
