Empiece por la especificación del material
La chatarra aeronáutica no corresponde a un único tipo de metal. Separe las piezas de motor, las aleaciones estructurales y los conjuntos electrónicos antes de solicitar una valoración. El número de pieza, el certificado de material o el historial de mantenimiento aportan más información que el aspecto. El contenido de metales preciosos debe determinarse para cada lote; proceder de un avión no demuestra que una pieza contenga platino, paladio, rodio o iridio.
Piezas de turbina: distinga la aleación del recubrimiento
Los materiales de turbina a base de níquel y sus recubrimientos deben evaluarse por separado. Algunos sistemas de recubrimiento emplean aluminuro de platino, pero eso no significa que todos los álabes contengan platino en toda su masa. Separe las distintas aleaciones y las piezas con y sin recubrimiento. El peso total de una pieza recubierta no determina la cantidad de metal precioso recuperable.
Sensores y conjuntos electrónicos
También pueden evaluarse sensores, contactos y conjuntos electrónicos cuya composición metálica esté documentada. Esta depende del fabricante y del modelo. No considere todos los condensadores, conectores o sensores de alta temperatura como materiales con paladio o platino sin especificaciones o análisis. Tampoco clasifique una pieza aeronáutica como catalizador de escape de automóvil solo por estar asociada a un motor.
Prepare un lote de chatarra trazable
Facilite números de pieza, documentación del material, fotografías, peso neto, ubicación y datos sobre recubrimientos o contaminación. Acuerde el muestreo representativo, el análisis, los costes de tratamiento y la liquidación antes del envío. El reciclaje de materiales no equivale a una autorización de uso aeronáutico: conserve el estado documentado de chatarra y no presente piezas rechazadas como equipos aptos para servicio. Consulte con Huatuo la evaluación del lote.
Consultar un lote de chatarra aeronáutica
